IBIS - VARGAS VILA

Un fragmento de una novela que rompe con la narrativa en Colombia al inicio del siglo XX...

viernes, 30 de marzo de 2012

VARGAS VILA



Por: JAIME LOZANO RIVERA*

Es el escritor más controversial de toda la historia de la literatura colombiana. Presumiblemente también el más prolífico (su bibliografía sobrepasa los 100 títulos).

Escribió narraciones, novelas, obras de teatro, notas de historia, conferencias, artículos y ensayos políticos. Su género favorito fue el panfleto para atacar el expansionismo estadounidense, las dictaduras latinoamericanas, los gobiernos conservadores y el fanatismo religioso. Articuló una crítica radical a las premisas fundamentales del cristianismo. Su escrito “Las Aves Negras” contra los jesuitas le costó la excomunión. Sostenía que los partidos políticos y la religión habían obligado a sacrificarse al pueblo, del cual predicaba: “Toda su vida ha sido pequeñez, chatura, estrechez, necesidad y sin embargo, el cura y el gamonal le hablan de sacrificio”; por esa razón decidió convertirse en su voz. Su técnica novelística fue muy criticada por no ajustarse a los cánones literarios: iniciaba indistintamente con letra mayúscula o minúscula, inventaba palabras, empleaba frases tomadas de otros idiomas, hacía cortes abruptos del texto con puntos suspensivos, líneas o asteriscos; lo que podría interpretarse como una rebeldía contra las normas impuestas por los académicos. Prevalido de su vasta cultura, era un hombre vanidoso, ególatra y presumido, se llamaba a sí mismo “El Divino”. Cuando fue nombrado Ministro plenipotenciario de Ecuador en Roma (1898), se negó a arrodillarse ante el Papa León XIII y expresó “no doblo la rodilla ante ningún mortal”. Sus detractores no mencionaban siquiera su nombre, se referían al satánico, el pernicioso, el degenerado, el disolvente, el pornográfico, el misógino, el lenguaraz despreciable, el desnaturalizado, el luciferino mendaz, el enemigo de la paz, el orden y la autoridad. Prueba inequívoca de ese encono es la obra “Novelistas buenos y malos”, publicada en 1911, en la cual el padre jesuita Pablo Ladrón de Guevara consignó: “Sentimos verdaderamente que sea de esta cristiana república este señor, de quien nos vemos precisados a decir que es un impío furibundo, desbocado blasfemo, desvergonzado calumniador, escritor deshonesto, clerófogo, hipócrita, pertinazmente empeñado en que le compren por recto, sincero y amante de la verdad, egoísta con pretensiones de filántropo y finalmente, pedante, estrafalario hasta la locura, alardeando de políglota con impertinentes citas de lenguas extranjeras; inventor de palabras estrambóticas y, en algunas de sus obras, de una puntuación y ortografía en parte propia de perezosos e ignorantes…”. El historiador de la literatura colombiana Antonio Curcio Altamar no se queda atrás, lo acusa de ser detractor del matrimonio, la procreación, el amor y la virginidad; es el ser más opuesto al espíritu y la moral cristiana. Los curas sermoneaban desde los púlpitos ofreciendo las flamas eternas del infierno al apóstata que leyera sus novelas. No obstante, su popularidad como escritor era inmensa, su obra se editaba y se vendía de manera profusa no solo en Colombia sino en todo el continente americano y en España. Alimentaba la imagen de escritor maldito que contribuía a su éxito comercial. Es quizá el primer autor de “betsellers” en español. Sus novelas circulaban en ediciones baratas y precarias en las tabernas, en los corredores de las universidades, en las herrerías, en las oficinas de comercio, en los talleres de sastrería, entre los empleados de los servicios públicos y ferroviarios, en las penitenciarías, en la clientela de los salones de belleza y en las carnicerías. Libros suyos se han encontrado en cafetines de Guanajuato, en los casilleros de los estibadores del puerto de Buenos Aires, en las pescaderías de Valparaíso, en la cartera de una empleada de correo de Montevideo, en los clubes de adolescentes en Santiago de Chile, en una peluquería del Cuzco, en una librería de textos viejos de la Habana, en una “fazenda” brasilera y entre bultos de papa de los bebedores de aguardiente en el eje cafetero. Se tiene conocimiento que los revolucionarios mexicanos Emiliano Zapata y Pancho Villa cargaban sus libros en las faltriqueras, junto con las provisiones y los cartuchos. Lo leyeron Juan Domingo Perón, Laureano Gómez y Jorge Eliecer Gaitán, caudillos que adoptaban muchas de sus frases lapidarias y de sus filípicas para encender el verbo. José María de la Concepción Apolinar Vargas Vila Bonilla nació en Bogotá (algunos aseguran que en Piedras, Tolima) el 23 de julio de 1860 y murió en Barcelona el 23 de mayo de 1933. Gran parte de su vida la pasó en el exilio. Muy temprano participó en luchas políticas como periodista, agitador y orador. Tenía 16 años cuando se enlistó en las fuerzas liberales del general Santos Acosta. En 1884, actuó como secretario del general radical Daniel Hernández, durante el alzamiento que éste dirigió contra el presidente Rafael Núñez. En ese entonces, Colombia era una República Federal constituida por Estados soberanos. El levantamiento del general Hernández, se inició en el Estado Soberano de Santander y muy pronto se extendió a toda la Nación. En 1885 los sublevados vencieron a las tropas del gobierno en la batalla de la Humareda, pero sus pérdidas fueron tan grandes que les resultó imposible continuar las operaciones. El propio jefe de la rebelión murió en ese cruento episodio. Su secretario Vargas Vila huyó a los Llanos del Casanare. Allí escribió “Pinceladas sobre la última revolución de Colombia; siluetas bélicas”. Con este libro nació el Vargas Vila demoledor, iconoclasta y panfletario. En él trazó retratos grotescos de los más grandes jefes políticos de “La Regeneración” (Movimiento liderado por el Presidente de Colombia Rafael Núñez quien aspiraba a unificar el país luego de crudas guerras civiles). Las frases de Núñez las calificó como el vano resultado de “las deyecciones mentales”. Al escritor y expresidente conservador Miguel Antonio Caro, uno de los artífices del proyecto de la Regeneración y defensor a ultranza de la religión católica (a instancias de él, Colombia firmó el Concordato con el Vaticano), le dedicó en el libro “Los Parias” la siguiente diatriba: “gramático pedante nulo, ebrio de latín… con su impudicia de mono coronado de adverbios, pulga Nabucodonosor del diccionario, roedor escolástico, cerdo épico de la literatura, evangelista del clasicismo arcaico, merodac de las catedrales góticas del ultramontanismo medioeval, fanático del absolutismo…”. En 1903 cuestionó airadamente la venta del Istmo de Panamá durante el mandato del Presidente conservador José Manuel Marroquín Ricaurte y el cinismo de éste al responder: “¿y qué más quieren? Me entregan una República y yo les entrego dos”. Vargas Vila lo calificó de tirano, desfachatado, canalla y traidor. Las represalias no se hicieron esperar: se puso precio a su cabeza, lo que lo llevó a afirmar: “las fieras humanas que me persiguen husmean mis huellas”. Dentro de la producción literaria de Vargas Vila cabe destacar: “Aura o de las Violetas”, “Flor de Fango”, “La Trilogía Lirio Blanco”, “Lirio Rojo y Lirio Negro”, “Los Parias”, “Ibis”, “Emma”, “Las Rosas de la Tarde”, “Lo Irreparable”, “María Magdalena”, “La Muerte del Cóndor”, “Los Providenciales”, “Los Divinos y los Humanos”, “Ante los Bárbaros”, “Salomé”, “Los Césares de la Decadencia”, “El Huerto del Silencio”, “El Minotauro”, “Copos de Espuma”, “Yo Rebelde, Yo Hereje, Yo Vargas Vila”. Así mismo escribió el opúsculo intitulado Epitafio: “Cuando yo muera, poned mi cuerpo desnudo, como a la tierra vino; en una caja de madera de pino; sin barniz, sin forros, sin adornos vanos de necia ostentación; poned mi pluma entre mis manos; y el retrato de mi madre sobre mi corazón; y como epitafio, gravad únicamente esto: “Vargas Vila”. A pesar de su deseo expreso de no regresar a “la irredimible Colombia”, como llamaba a su patria, un grupo de intelectuales, contrariando su voluntad, trajo de una tumba catalana sus restos a Bogotá en 1981. De su voluminosa creación narrativa, por lo reducido del espacio tan solo comentaremos dos de sus principales obras: Ibis y María Magdalena. Necesario es advertir que cuando Vargas Vila publica la novela Ibis en 1899, la concepción de “femme fatale” (mujer irresistible que valiéndose de sus atributos físicos y de su astucia conduce inevitablemente a los hombres hacia el peligro), ya había sido determinada y formaba parte de un imaginario social. En esta novela “El Divino”, haciendo gala de su enorme erudición se encarga de desarrollar y afirmar el concepto de mujer fatal. La primera parte de Ibis, comienza con una carta enviada por el Maestro a su discípulo Teodoro. La misiva contiene la tesis central de la novela: “Teme al amor como a la muerte / él es la muerte misma / por él nacemos y por él morimos / seamos fuertes para vivir sin él / él es la maldición /”. Para darle validez a la tesis enunciada, el narrador hace un recorrido mítico-histórico a través de personajes femeninos emparentados con la destrucción y/o muerte: Eva-seducción, Magdalena-tentación, Dalila-destrucción, Judith-mutilación. Los adjetivos con los que caracteriza cada una de ellas, refuerza la idea de peligrosidad de las mujeres. La lógica del texto descansa en las siguientes proposiciones: el amor es muerte, el amor es mujer, por lo tanto, la mujer es amor y muerte; es la conjunción entre Eros y Tánatos. Así, Vargas Vila erotiza a las mujeres bíblicas, cuestionando los sacrosantos principios de una sociedad conservadora como la colombiana. Recuérdese que el Concordato con la Santa Sede de 1887, confería al catolicismo un estatuto jurídico y económico privilegiado, además de hacerlo religión oficial. Ante la presencia de tales féminas, recomienda el escritor, no queda más remedio que disfrutar de su compañía sin caer en el amor: “Ama el placer. No ames el amor. Ama a la mujer, diosa de la carne. Ama por su carne solamente”. La segunda parte de la obra, nos muestra a Teodoro, joven brillante e inteligente, quien a pesar de creerse inmune al amor, se encuentra turbado por el recuerdo de una novicia (Adela), la cual conoció el día de la muerte de su madre. Posteriormente, enamorado de ella, la rapta y la seduce. Esta huérfana que vive en un convento y ha pasado por una infancia enclaustrada y una niñez sin afecto, encaja en el perfil de la mujer virginal, dulce e inocente, que además está emparentada con la imagen de la virgen María, imagen cristiana de la mujer. Como ya se anotó, el primer encuentro entre Teodoro y Adela se produce junto al lecho de la madre moribunda del joven poeta. Adela como mujer piadosa, cierra los ojos a la difunta mientras copiosas lágrimas corren por sus ojos. La imagen de la novicia vestida de blanco, de lánguido y delgado cuerpo da paso a otra: la imagen de Ibis, ave semejante a la cigüeña, de plumaje blanco, sagrado para algunas culturas (egipcia) e impura para la biblia, es decir, encarna lo sagrado y lo profano. A partir de la representación del ave zancuda, la imagen de Adela deviene en una significación de elevación espiritual y símbolo de pureza: “blanca aparición, inmenso lirio, mano tenue y alba, pájaro sagrado, belleza ideal, virgen romántica…”. Un recurso que caracteriza la escritura de Vargas Vila es la mutación de los personajes mediante radicales procesos que son denominados por los expertos como “imágenes de inversión”. Se pasa paulatinamente de una atribución positiva a otra negativa en un mismo sujeto. Así por ejemplo, la imagen de Adela empieza a transformarse gradualmente mediante dos elementos: su despertar a la sexualidad y una fiebre puerperal que casi la lleva a la muerte. Gracias al primer elemento, su cabellera antes trenzada, símbolo de su sexualidad reprimida, aparece suelta y alborotada, su cuerpo antes delgado, toma “redondeces amplias que embecellen las curvas de su cuerpo” tornándolo en provocativo; de mujer asexuada y pura pasa a mujer de “contextura voluptuosa y morbosa”. A partir del segundo elemento, Adela que renace al vencer la muerte, se transforma en una mujer endurecida. Esta Adela posee la belleza fría y quemante del hielo que en palabras del narrador es “la mujer hecha para sembrar turbación y el deseo, para inspirar el amor sin sentirlo en su pecho de hielo, es la mujer infame, adultera, es el triunfo del vicio y la depravación sobre la virtud”. Desde ese momento Adela se ha convertido en una verdadera “femme fatale” y en consecuencia destruirá a Teodoro mediante recurrentes adulterios, hasta el extremo de engañarlo con Rodolfo, hermano de su marido. Igualmente Teodoro sufre una metamorfosis: de seductor pasa a seducido, cambia su racionalidad en locura y su fortaleza en debilidad. Finalmente, cuando Teodoro descubre la nueva naturaleza de Adela y comprueba su infidelidad, al encontrarla en los brazos de Rodolfo, recuerda la carta enviada por el Maestro: “mátala, habrás recobrado la dignidad de tu vida / mátate y te habrás redimido con la dignidad de su muerte / mátala o mátate”. El amor que siente por ella le impide agotar la primera alternativa, entonces la expulsa de su casa con la plena conciencia de no poder vivir sin ella y luego se suicida. Esta visión apocalíptica de las relaciones amorosas, explica porqué Ibis fue denominada “la biblia del suicidio” por la racha de muertes que provocó después de su publicación. Entretanto, en María Magdalena, editada en 1917, Vargas Vila ofrece una versión revisionista de la vida de Jesucristo, según la cual su muerte no fue más que la consecuencia bastante mundana de los celos de Judas de Kerioth, cuyo tórrido y carnal romance con María Magdalena había sido interrumpido por Jesús de Nazareth. Este triángulo amoroso, tiene la particularidad de mostrar a Jesús con inocultable apariencia humana, demasiado humano para su condición de profeta. La novela presenta unas escenas en las que Jesucristo se excita sexualmente en presencia de María Magdalena. Una noche mientras oraba, se aparece “casualmente” María Magdalena y no solo le confiesa la naturaleza de su amor por él, sino que “se encarniza en besos asesinos / y sus abrazos que se agitan / con gestos convulsos de alas de un buitre que devora a un cordero… y devorado fue por el pecado el cordero de Dios, que había venido a redimir los pecados del mundo”. Por su parte, Judas se hace apóstol, no por convicción o por conversión, sino de manera oportunista para así poder servir de espía de Poncio Pilatos y para poder destruir a su rival amoroso. Vargas Vila presenta la muerte de Cristo, episodio fundacional de la cultura de occidente, no como un evento mesiánico, sino como un vulgar lío de faldas. La provocación vargasviliana gana intensidad cuando ya al final del relato aparece un “bello efebo” adolescente de Zebadía y se sugiere que éste había sido el amante de Jesucristo antes de María Magdalena. Al final de la novela Cristo es crucificado, rehusando la salvación que irónicamente le ofrece Judas, consistente en “una bolsa repleta de oro” para que abandonase Galilea y con ella a María Magdalena. “vade retro, vade retro… tú no tentarás al hijo de Dios”. Judas se suicida pero no por remordimiento sino por despecho hacia la cortesana de Magdala. Ella personifica la mujer fatal, destructiva y carente de sentimientos. Es la mujer que practica el amor efímero, terreno y carnal, cuya frivolidad no le permite hacer “duelo”, consternarse con la muerte de los hombres que amó. Es la femme fatale sin sentimientos, ávida de placeres, voraz devoradora de hombres, sublimación dramática de “la mantis religiosa”. Casi de manera instantánea olvida a sus dos amantes, en los brazos de un joven centurión desconocido que pasa por allí. “…enlazados por el talle, entraron en el bosque… se alejaron lentamente y en la penumbra densa, no se vio ya sino la cabellera de Magdalena, que, extasiada, miraba al cielo, y, al rostro de su nuevo amor…bien pronto, no se oyó en la soledad, sino el ruido de un beso y otro beso y otro beso… ¡Alma de mujer!, ¡Viva la vida!, ¡Viva el amor!”. Ya nos podemos imaginar el impacto que generó en ese entonces la descripción tan terrenal, tan humana y tan corriente del hijo de Dios, peleándose por el amor de una meretriz, en un país como el nuestro en el que casi un siglo después se rinde culto y veneración a un relicario con una muestra sanguínea de un beato. Como corolario se puede decir que cualquier estudio de la literatura hispanoamericana está en incompleto sin una referencia necesaria a ese fenómeno literario sin precedentes llamado Vargas Vila.

*Abogado Universidad Santiago de Cal
http://www.calicultural.net/vargas-vila/

domingo, 10 de julio de 2011

El Diario Secreto de Vargas Vila, Estos apuntes del polémico escritor, antiimperialista, amigo de la libertad y de Martí, estuvieron en Cuba




http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2007-08-05/el-diario-secreto-de-vargas-vila/

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
5 de Agosto del 2007 0:11:35 CDT

El Diario Secreto del controvertido escritor colombiano José María Vargas Vila, con interesantes revelaciones personales, filosóficas y políticas, estuvo en varias casas habaneras, la última de estas en Guanabacoa, y después en la Fragua Martiana, antes de ser donado por Cuba a Colombia.

La revelación la hace a nuestro periódico Regino Sánchez Landrián, especialista de ese museo de la Universidad de La Habana.

«El poco conocido Diario Secreto del célebre escritor colombiano (nacido en Bogotá, el 23 de julio de 1860 y fallecido en Barcelona el 23 de julio de 1933), ya no es tan secreto como fue durante mucho tiempo.

«Por lo menos hace algunos años se dio a conocer en un libro de la escritora colombiana exiliada en España, Consuelo Triviño Anzola, bajo el título José María Vargas Vila, Diario Secreto, impreso por Arango Editores-El Áncora Editores, en Bogotá, Colombia, en 1989.

«Aquí está la copia. Es un libro con la selección, introducción y notas de la misma Consuelo Triviño. Pero en nuestro país —dice Regino— la historia de ese Diario no se ha divulgado nunca, ni tampoco su contenido, y es sencillamente apasionante, en particular lo que refiere sobre nuestro Apóstol José Martí y algunos conceptos que contiene, sin duda escritos para ser publicados algún día, según el propio autor confesó en su dedicatoria».

Vargas Vila lo comenzó a escribir en París, a los 39 años, en marzo de 1899, y lo concluyó en 1932.

Cómo Llegó a la Fragua

Facsímil de una página del Diario, tomada del original. Ese revelador documento llegó a la Fragua en 1984, de manos de un vecino de Guanabacoa que lo conservaba. «Fue Raúl Salazar Pazos, quien un día se acercó a una alumna del antiguo Seminario Martiano para donarlo, en unión de otros documentos del intelectual colombiano, y que no se perdieran, puesto que él viajaría fuera del país. Era todo el archivo personal de Vargas Vila; no solo el Diario, sino también un grupo de cartas, documentos y algunos manuscritos.

«Luego Cuba donó ese valioso material a Colombia, aunque en la Fragua quedaron algunos documentos dispersos, entre estos varias cartas intercambiadas entre Martí y él, que más tarde aparecieron. Esta historia, aunque desconocida, es muy linda realmente. Ramón Palacio Viso, quien había nacido en Venezuela en 1880, ayudante personal de Vargas Vila durante 35 años, falleció en La Habana, en el asilo de Santovenia, en el Cerro.

«El archivo en cuestión fue traído a la Fragua en junio de 1984 y lo recibió oficialmente Gonzalo de Quesada Michelsen, hijo de Gonzalo de Quesada y Miranda, y nieto de Gonzalo de Quesada y Aróstegui, que fuera secretario personal de Martí. Nuestra institución quedó como depositaria transitoria de toda la preciosa papelería, hasta fines de esa década en que fue enviada a otra no menos prestigiosa institución cubana. Aquí tenemos la carta que oficializó el trámite de entrega y recepción.

«Está suscrita también por el doctor Julio Le Riverand, hace años fallecido, entonces director de la Biblioteca Nacional José Martí. Dentro de esa documentación estaba el Diario Secreto.

«Tal archivo comprendía documentos de 1899 a 1933: un grupo de novelas como La cosecha del sembrador, El Maestro y El Oasis; y una colección de revistas Némesis, fundada por él, constituida por 144 cuadernos. Además, La sonrisa del balneario, El trágico olivar, Albas inquietas y otros manuscritos de libros, incluido el epistolario de su único hijo a algunos políticos, y las cartas vinculadas con José Martí».

Vargas Vila estuvo en tres ocasiones en Cuba, primero en 1923, después en 1924 y luego en 1926, época en que se enfermó, pero logró mejorarse con ayuda médica. Acerca de la segunda visita a nuestra Patria, escribió en el Diario, el 24 de julio de 1924: «Suprimo la narración de mi primera estancia en La Habana, de paso para México, porque todo eso pertenece a mi libro de viajes, y se halla en un volumen especial bajo el título de En la esmeralda fúlgida. Estuve en la República Argentina, Uruguay, Brasil, costas de Colombia, Venezuela y México. Y heme aquí, llegado de nuevo a las playas oro y azul de esta isla maravillosa, donde la sombra doliente de José Martí parece extender sus brazos para recibirme. Recobro el imperio de mí mismo. ¡Bendita sea!».

En la capital cubana se tomó numerosas fotos con amigos. Luego de sus recorridos por La Habana Vieja, Marianao, Arroyo Naranjo y el reparto Las Cañas, en Calabazar de La Habana, donde residió un tiempo, el escritor redactó sus memorias El canto de las sirenas en los mares de la historia y El pórtico de oro de la gloria. Al respecto dejó dicho en el Diario que lo hizo «por haber dado albergue transitorio a mi ancianidad y amparado doblemente mi soledad».

En septiembre de ese año, calificó de «paisajes maravillosos» los del Arroyo Naranjo de aquella etapa, y el primero de enero de 1926, al aludir de nuevo a La Habana, mencionó haber visitado «Marianao y los repartos circunvecinos».

Sobre Martí

Regino Sánchez pone énfasis en la relación amistosa con nuestro Apóstol: «Una cálida amistad lo unió a José Martí. Juntos participaron en actos, reuniones literarias, foros y encuentros con trabajadores, políticos y poetas.

«En 1891 Vargas Vila viajó a Estados Unidos y se ubicó en Nueva York. El Apóstol, al recordar una reunión con obreros, escribió: “El vehemente entusiasmo con que, sacados de sus asientos por ímpetu de amor, saludaron aquellos esclavos de América la peroración cadenciosa, inspirada, valentísima del colombiano José María Vargas Vila, que cuenta sus días ya gloriosos por las batallas afamadas de su palabra y de su pluma en pro de la libertad”.

«Están documentados sus frecuentes encuentros con el Maestro —dice Regino— y una carta del Apóstol, escrita a fines de 1894, muestra que Vargas Vila fue informado por su amigo cubano sobre sus planes de retorno a la Isla para integrarse a la guerra de independencia.

«Sin embargo, en su Diario el colombiano no mencionó nada de esos planes que nuestro Héroe le confió. En una página correspondiente a noviembre de 1926, expuso Vargas Vila: “Escribir sobre José Martí en Cuba se ha hecho, no una profesión, sino un negocio, el más prolijo de todos los negocios; hay gentes que deben la fortuna a la osadía de haber enlodado con su prosa la sombra del Maestro. ¡Ese espectáculo es desolador!”.

«Y puntualizó: “Yo vi aquella feria de la audiencia sin talento, profanar las cenizas del precursor (...) actuaron como vendedores de su gloria (...) Hace más de 30 años (1893) en mi revista Hispanoamérica de Nueva York, publiqué sobre José Martí, entonces vivo, un estudio que a muchos pareció definitorio, y que él mismo me agradeció con gran favor. Ello me exime de largos comentarios sobre la vida de ese Libertador, el cual solo en su calidad de tribuno evoco aquí”».

Apuntes íntimos

Fragmentos del Diario Secreto

•1899, marzo, París (...) He aquí mi alma desnuda (...) un monólogo en mi Soledad, o mejor, un diálogo conmigo mismo, eso será este diario (...) Confesarse es revelarse (...) Voces del alma dichas a los oídos de los otros. Esos son los libros, pero un diario es una confesión. Es en París en este mes que me ha venido en mente la fantasía de escribir este diario, y lo inicio en el hotel en que habito: Rue Leo Delibes, número 5.

•El amor no fue pasión mía. Mi ambición fue tan alta que desde los primeros vuelos se perdió en el espacio, y no volvió a descender jamás.

•Las mujeres que fatigaron mi sexo, no entraron jamás en mi corazón. Cuando entré en la soledad, no tuve que expulsarlas de ella. Fui solo por todas partes.

•Mi soledad no se puebla sino de grandes vidas de mi espíritu, y cuando no escribo el rumor de esas olas, me parece que estoy muerto.

•¡Yo he soñado tanto! (...) ¡Son los hombres del porvenir los que nos seducen!

•Ser artificial es todo lo contrario de ser artístico. Y los aspirantes al bohemismo intelectual creen que con llevar una vida artificial llevan una vida artística.

•La Sinceridad es una de las formas del valor, y acaso la más rara.

•El Silencio no es un sudario, el olvido, sí. Nada hay tan delicado, sensible, sonoro, como esa entraña desnuda que es el corazón de un solitario. ¿Es la Soledad la que hace tan sensible nuestro corazón?

•La fe muere de un solo golpe, y no resucita nunca. ¡Ay, cuánto diera yo por una hora de fe! Tal vez daría todas las horas que me quedan por vivir. Vivir sin creer es algo bien triste, pero vivir sin creer en nada, es la suma de todas las tristezas.

•Yo no fumo, no bebo licores, no me he acercado nunca a ninguna mesa de juego, y, sin embargo, se habla de mis orgías.

•La vida es una fuente inagotable de decepciones, tal vez porque es una fuente inagotable de esperanzas.

•Mi viaje a América fue un naufragio. No hice un viaje de negocios, no alquilé mi palabra, ni mi pluma: viví de mí, para mí, y a los tres años de ausencia regresé a Europa, más pobre, más viejo, más triste, con mi hijo ciego, llevándolo como un cadáver sobre mis hombros.

•El porvenir tiene siempre el rostro de una esfinge, impenetrable. El Secreto de nuestra Vida es un pájaro prisionero entre sus labios de piedra.

•Con los míos (referencia a su hijo) se cerrarán los únicos ojos que le quedan en su ceguera. Cuando el dolor no tiene nombre, ¿a qué nombrarlo?

Esa fue una de sus últimas expresiones. No sería el escritor perfecto, pero José María Vargas Vila fue antiimperialista, amigo de la libertad y de Martí.

martes, 8 de marzo de 2011

"FLOR DE FANGO", EL ELOGIO DE LA MUJER VIRTUOSA- JOSE MARIA VARGAS VILA-

por javier lopez b
http://elquepiensagana.blogspot.com


Mucho se a escrito entorno al caracter misogeno de jose maria vargas vila, la verdad es que "el gran panfletario", en algunas de sus obras muestra a la mujer como el medio utilizado para dominar al hombre o quitarle sus propiedades o convertirlo en menos que un guiñapo humano y es que los hombres tampoco salen bien librados, en la mayoria de los casos no dejan de ser pusilanimes, seres manipulables que termina haciendo lo que los otros le impongan.
Pero acaso en la telenovelas que se transmiten en la actualidad en nuestro continente, no ocurre lo mismo? este tipo de argumentos no son exclusivos de el, por ello la intencion de algunos por menoscabar la imagen del dandy, mostrandolo como un hombre que odiaba a las mujeres (incluida su señora madre, lo cual es absolutamente falso), se cae de su peso y pierde veracidad al leer una de sus novelas mas celebres, "FLOR DE FANGO", en ella el autor representa en LUISA GARCIA, a la mujer virtuosa, dispuesta a mantener su integridad moral, su condicion de mujer digna, que no se vende, ni se deja corromper, aun pese a las mas dificiles condiciones sociales y economicas a las que a sido llevada por sus verdugos.
Luisa, una joven humilde , a logrado graduarse con honores como normalista ( profesora o institutriz), en esa epoca oscura y atrasada (año 1870) era tal vez el logro mas importante que una mujer podia obtener, lo otro era lograr contraer matrimonio.
Dado sus altas calificaciones, luisa es enviada como profesora de dos señoritas, provenientes de una familia pequeño burguesa, que habitan en una casa de campo, junto a sus padres y hermano, no pasa mucho tiempo antes que el viejo intente abusar de ella, la mujer de este calumnia a luisa,acusandola tener relaciones con su esposo, a lo que luisa se ve obligada a salir de dicha casa.
luego de un tiempo, luisa llega aun pueblo olvidado, en donde a sido nombrada como profesora, de nuevo es victima de intento de violacion, esta vez del cura parroco, que ademas pretende convertirla en su amante oculta, para mantener asi su imagen de "Pastor de Dios", pudiendo saciar sus bajos instintos con luisa, esta al negarse rotundamente, es de nuevo calumniada, el cura le dice al pueblo, que luisa trato de seducirlo, lo cual la hace victima de intento de linchamiento.
al llegar a la ciudad, se le niega la oportunidad de ser nombrada en un nuevo pueblo y es destituida de su cargo de profesora, su madre muere en la mas absoluta pobreza y luisa termina en lamentables condiciones economicas, muere de fisica hambre en las frias calles bogotanas
en la version televisiva producida hace unos años en colombia y por presion de la jerarquia eclesiastica, el final de la novela es cambiado, en esta se ve a un cura atormentado por la culpa, que busca a luisa para pedirle perdon, sin embargo la version original del autor, nos muestra a un sacerdote dispuesto a subyugar a luisa, ofreciendo sacarla de la pobreza a cambio de que acepte convertirse en su amante, lo cual nunca logra, el final de luisa no podria ser mas triste
Este no es ni mucho menos un analisis literario, no era esa la intencion, lo que queriamos aprovechando las celebraciones del dia internacional de la mujer es reconocerle a vargas vila, su deseo de hacerle un homenaje y reconocimiento a todas las mujeres virtuosas , aquellas que no venden sus principios , representadas en luisa garcia, miles, millones de mujeres, compañeras que luchan dia a dia por ofrecerle un mejor futuro a sus hijos o a sus pueblos, a todas ellas , felicidades , felicidades, felicidades, todas estan en nuestros corazones.

DECLARACION DE VARGAS VILA, ENTORNO A "FLOR DE FANGO"

"En flor de fango, se ha creido ver encarnado en una mujer, el mito de mis rebeldia; absurdo, la heroina de este libro vivio; y, su tragedia, yo, la vi vivir; ¿ en donde ? la vetusta ciudad que la albergo lo sabe bien...ella repite diariamente esta tragedia, bajo otras formas; sus manos lapidadoras no se cansan de santiguarse, de, matar.


sábado, 29 de enero de 2011

JOSE MARTI, POR JOSE MARIA VARGAS VILA

http://elquepiensagana.blogspot.com



jose marti

¡Paso! Indignado, soñador, melancólico;


¡Paso ¡con el enjambre de sus sueños; con la tempestad de sus cóleras; con sus tristezas de vencido; con el rumor de sus estrofas; con el himno triunfal de su palabra;

¿Soñador? Así lo llaman: ¡sueño sublime!

¡Oh la libertad, hermoso sueño!

Con ella soñaba Bolívar e Jamaica mirando la mar turbia, el cielo negro, escapado al puñal, y triste y solo….

Martí fue el verbo de cuba luchadora;

Su acento pasaba por sobre las multitudes como un grande y generoso soplo, venido del océano inmenso, del campo libre, lleno de aromas, respirando vida;

El murmuraba al oído del emigrado, del vencido, del enfermo, la mágica palabra: esperanza;

El iba a todas las almas murmurándoles no se qué tierno acento de cariño; no sé qué extraño y asordador himno de grandeza.

Martí era el acento melancólico del alma cubana; que iba gimiendo a veces solitaria y doliente, y en otras se alza vibradora y terrible; que herida se recogía para llorar a sus montes como una paloma azul entre su nido, e indignada se alzaba otras, como un cóndor bravío lanzando gritos siniestros…

La elocuencia de Martí, era la del corazón, su frase obscura a veces, coloreada, radiante en otras, salía de sus labios impregnada de sentimientos, ya vaga como la tristeza que agobiaba su alma, ya tempestuosa y soberbia como la indignación que lo poseía ;

Oyéndole, se pensaba en la patria, en la libertad, en el bien; se alzaba en las lontananzas del recuerdo, los mirajes de los bosques patrios; se oía como el rumor de vergniaud… su misma juventud; su mismo aspecto pensador y triste; su misma frase pulida como armadura de antiguo caballero en día de justa; el mismo culto a la pureza del sentimiento y a la castidad de la frase, el amor desbordante por el pueblo; el mismo corazón sereno y tierno; la misma vasta erudición clásica; la misma estoica resignación al martirio… todo lo mismo; pero más fuerza, mas realidad, mas lucha en Martí;

Cuando principiaba a hablar con la frente inclinada, como si pesara sobre ella todos los dolores de su patria, se veía allí al vencido doloroso;

Más cuando echaba atrás su cabeza poderosa, sacudía su cabellera y lanzaba su frase indignada, se veía de pie al apóstol, aquel cuyo verbo condensado llego a ser luego una tormenta;

Tristezas infinitas de la patria; entusiasmos de lucha y de batalla, eso inspiraba el acento de Martí;

Su elocuencia no asordaba, no cegaba, imponía con imponencia mágica;

Como con una tempestad en el polo, en que no se escuchaba vibrar el trueno y solo se ven brillar los relámpagos rojizos en la entraña de la nube oscura, allá donde van las olas en tropel, el mar espumea furioso, y sobre el abismo negro brilla el cielo incendiado…

Cuba ha tenido muchas representaciones egregias de su energía; pero el pensamiento de su independencia tuvo en Martí la más pura, la más elocuente y la más sincera de sus voces;

Así quedara para el mundo como el más bello gesto de heroísmo lirico, el más puro acento, la más alta voz de cuba irredenta, en esa hora crepuscular que precedió a la grande aurora de su redención política.

Martí, fue su profeta y fue su mártir; quedara en la conciencia de América como, el más grande tribuno de la emancipación , el genio sonoro y triste de la patria, el poeta de la libertad, el enorme poeta doloroso, muriendo sobre el árbol de su cruz;

¿Fue un soñador?
Sea…

Fue el inmenso soñador desesperado, que voló hacia la muerte, en un vuelo de fuego, incendiando a su paso los cielos taciturnos de la historia.

Del libro, “los divinos y los humanos”, pagina 123, año 1892, isla de curazao
FOTO:jose maria vargas vila

lunes, 13 de diciembre de 2010

FRANCISCO MORAZAN, POR JOSE MARIA VARGAS VILA



elquepiensagana.blogspot.com/2009/07/francisco-morazan-por-jose-naria-vargas.html
del libro "los divinos y los humanos"

"...es frente a una mar azul,... en que escribi este libro; ¿cuando?, ¿donde?, en el año 1892, en la isla de curacao..."

"hacer luz, tanta luz en la conciencia humana, que mañana, cuando amanezca, se hayan visto desaparecer para siempre en el fulgido horizonte la sombra del ultimo provincial tras la huella del ultino lacayo!..."

"todos van hacia el perdon y hacia el olvido....soy el ultimo rebelde...mi pluma no capitula"
prologos del libro "los divinos y los humanos"

Nota: estas lineas, especialmente escritas para resaltar la figura heroica de francisco morazan, adquieren especial importancia y vigencia, apartir del golpe militar facista en honduras, llama la atencion, el papel jugado por la clase politica aristocratica, los estadounidenses y la elite clereical, en los ataques a morazan, y ahora en el presente en el desalojo de la presidencia contra zelaya, las mismas tacticas, las mismas mentiras, las mismas acciones, definitivamente, los enemigos del pueblo y sus intereses, tanto ayer como hoy, siguen siendo los mismos.

"LOS HUMANOS"

FRANCISCO MORAZAN


Después de Santander, que fué el hombre, en la esfera intelectual política, más grande de su época, el liberalismo americano no registra en aquellos tiempos figura más simpática, más innovadora, más gallarda que Morazán.
Caudillo juvenil, atrevido, generoso; temperamento apasionado y heroico; hombre superior a su tiempo y al medio en que vivía, pasó por la Historia con un fulgor de relámpago y el ruido de un guerrero homérico.
era en época de lucha.
La evolución patriótica del general Gainza, con su obra de independencia, había perecido en el oleaje con que los conservadores y aristócratas de Guatemala iban en obscura turbamulta -al pie del trono de Iturbide a pedir que les unciera el yugo de su cetro de emperador aventurero.
La cumbre más alta del liberalismo centroamericano ha sido siempre la república del Salvador. Allí se refugió en aquel eclipse el águila liberal herida.
La bandera del imperio cubrió a Centro América sostenida por las manos del general Filísola.
! Cayó Iturbide ¡ El partido conservador y el liberal volvieron a encontrarse frente a frente. Los serviles habían perdido su amo, pero conservaban su odio a la libertad. Los liberales conservaban su bandera y su derecho.
Triunfó el liberalismo.
La constitución de 1824 fué una aurora.
Aquel evangelio liberal abolió la esclavitud, la nobleza hasta el titulo de don, la venta de bulas deI Papa y proclamó la República centro-americana,
Hecuba aulló, dice Homero. El clericalismo aulló; diremos nosotros. Grito de hiena en medio de la sombra.
El Papa sintió por primera vez que el aliento del liberalismo americano le daba en el rostro. Fulminó excomuniones y lanzó rayos del Vaticano sobre los mandatarios del Salvador. A la cólera papal se respondió por el liberalismo con el nombramiento del obispo Delgado, hecho por el gobierno nacional. El heredero de San Pedro devoró la afrenta. Desde el bofetón de Nogaret, que hizo vacilar la tierra en la cabeza de Bonifacio VIII, la mejilla de los papas no enrojece.
Los serviles, es decir, el clero y la nobleza, hicieron la guerra, poniendo a su cabeza el marqués de Aycinena, resto apolillado de aquella aristocracia parroquial.
Hubo conjunción de tinieblas. El fanatismo poderoso y el conservatismo rencoroso pelearon unidos como siempre.
Los sangre azul vencieron al fin y el partido liberal cayó envuelto en su bandera gloriosa, que era la bandera de la república, seguido de los hombres libres
y de los esclavos libertados, en la sangrienta y espantosa batalla de Salina grande, el 28 de Septiembre de 1.827.
La sombra entonces fué completa.
El clero imperó solo.
Algo semejante a lo que pasa hoy en Colombia y en el Ecuador sucedió allí.
En medio de la densa obscuridad vióse de súbito uno como centelleo de astros en el horizonte, el avance de algo como el carro de Ezequiel, y percibióse en el profundo silencio un ruido como de bandada de águilas que avanzaba, grito de pelea de cóndores. La claridad y el ruido salían de las espesas selvas hondureñas. Era Morazán, Morazán que aparecía en la historia seguido de dos mil compañeros, para ser el, caballero Bayardo de aquella democracia herida. Es imposible que la Historia pase por delante de esa figura sin descubrirse veintiocho años, figura seductora, imaginación ardiente, corazón de héroe, mente llena de ideales inteligencia cultivada, soñador de la libertad, caballero del honor; hé ahí el héroe.
¡ Venció ¡ sobre las ruinas de aquella teocracia caída levantó el más bello edificio del derecho humano. Castigó el clero conspirador y corrompido. Expulsé al obispo Casaus, alma de la última sombra cruzada, hizo embarcar en el puerto de Isabel a todos los frailes de Guatemala, soliviantando así la libertad y la moral con esta peregrinación de vicios tonsurados; de los conventos hizo prisiones modelos; fundó escuelas por el método de Lancáster, el más avanzado entonces, que no había surgido Pestalozzi; introdujo el sistema de procedimientos judiciales de los Estados Unidos, la adopción del Jurado, la libertad de cultos; realizó todas las grandes reformas; todo lo iluminó con el esfuerzo de su genio innovador, en la escuela de la conciencia y la justicia, en el templo de la ley; llevó la luz a todos y penetró con ella hasta el claustro sombrío, donde oraban de rodillas vírgenes arrancadas a la vida por desengaños pasajeros o por imposiciones paternales; conciencias pervertidas por un misticismo sombrío, o naturalezas enfermas por un histerismo ardiente, y abriéndoles las puertas les volvió la libertad y prohibió tomar el velo.
La guerra sacerdotal se refugió entonces en los campos. La conspiración fué rural. Los curas comenzaron a sublevar las indiadas en nombre de Dios y de la Religión, con esa frase y esas promesas que forman su repertorio, y que pasados los tiempos vimos lucir con tanto donaire en el clero de Colombia y en la literatura venenosa y sombría del obispo Restrepo de Pasto.
En tanto la Confederación se hacía fragmentos.
El Salvador se separó de ella en 1853. Nicaragua en 1834. Costa Rica poco tiempo después.
Morazán quedó solo. Era la inmensa solitaria roca en medio del océano, desafiando el horizonte negro y el túrbido oleaje.
¡ Sombrío y terrible el cuadro de esa lucha ¡
Las revoluciones suelen tomar no sé qué extraña condensación en sus hombres y lo hacen así a su imagen y semejanza, dándoles sus virtudes y sus pasiones, sus tempestades y sus ideales, su grandeza y su carácter.
El liberalismo atrevido, innovador, brillante, generoso, un tanto soñador, en alto grado heroico, había tenido su personificación en Morazán.
El partido conservador iba a tener su genuina representación, su figura excelsa, su ídolo.
Fué a buscarlo en la piara, en la profunda selva, en el intrincado matorral, en plena barbarie. Como un puñado de pieles rojas, como una bandada de cuervos, como una avalancha, como las sombras de una obscura noche, descendieron de la sierra las inmensas indiadas, al grito de la religión y con su jefe a la cabeza. Era Rafael Carrera, el cholo guardador de puercos en la sierra de Mita, a aquel ladino semisalvaje y astuto, aquel indio pérfido y feroz, llamado a eclipsar a Guardiola y a asombrar a la Historia con su crimen y su audacia.
Así han sido siempre los conservadores. En su constante necesidad de un amo lo buscan donde se halle, ya sea en las piaras de Mita, ya en las riberas del Adriático, entre las flores e Miramar. Cerdo o príncipe, todo es igual para su sed de esclavos.
Ellos hicieron vacilar la cabeza poderosa del general Bolívar, ofreciéndole una corona; ellos entraron en la aventura del Iturbide y fueron a mendigar un príncipe austriaco para Méjico; ellos sacaron de las selvas a Carrera para hacerlo su amo; ellos hicieron de Santana un ídolo; ellos seguieron en el Ecuador por el laberinto de sus traiciones a Flores, aquel modelo eterno dé la traición humana. Lo mismo en Europa que en América, ya se llame Boulanger o Luis Napoleón, siempre en busca de un aventurero para ungirlo. Todas sus preocupaciones sociales, su moralidad cómica, sus teorías de austeridad, todo lo arrojan por el lado y lo pisotean en el momento que de adquirir el poder se trata.
Siempre espiando la silueta de un traidor o el sueño de un ambicioso para alentarlo.
Así se le vió con Núñez, el peota ateo, el bígamo histórico, en premio de su traición hacerlo pontífice de su iglesia y jefe de su alta sociedad, que invadía en oleajes de adulaciones y brillantes aquel hogar no consagrado todavía.
Carrera bajó como una tempestad, derrotó las tropas de Morazán en Santa Rosa y sembró el pavor por donde quiera.
El héroe liberal tuvo aún tiempo de reponerse, lanzó sus huestes contra el indio, e hizo replegar sus turbas siniestras de curas y salvajes a las lejanas sierras.
Peo la lucha era imposible. Morazán estaba casi solo. Carrera volvió a bajar al frente de cinco mil hombres, cercó a Guatemala y la tomó.
La bandera liberal desapareció del horizonte.
Morazán escapó a Valparaíso.

Allí, proscrito, solitario, no tuvo más sueño que la libertad, y vivió abrazado a sus ideales.
Su indomable arrojo lo lanzó de nuevo en la contienda.
Embarcado a bordo del Coquiembo, echó pie a tierra en Costa Rica, seguido de un puñado de bravos, y comenzó su épica campaña.
.. Su antigua querida, la victoria, lo besó en su frente juvenil; más ¡ ay ¡ luego, voluble como siempre, le volvió la espalda, y el héroe vencido cayó en poder de sus contrarios.
No le fué dado envolverse para morir en la bandera, en medio del fragor de la batalla.
La tempestad no lo envolvió como a Rómulo para desaparecer entre sus alas. Murió como Ney.
El patíbulo fué su pedestal.
Erguido sobre él, cayó a los tiros de los soldados conservadores de Carrera, como una estatua que el huracán: dobla sobre su zócalo.
Así desapareció aquel generoso soldado.
Decid si ante esta Historia y este muerto sublime, el partido liberal puede pasar sin descubrirse.
Son voltarios los pueblos e ingratos los partidos: sólo la Historia es justiciera.
El olvido injusto no mandilla.
Pasaron dos mil años sobre la Venus de Milo sepultada entre el polvo, y cuando la azada del campesino griego la sacó de bajo un campo de trigo, con sus brazos mutilados y su ceguera de diosa, eclipsó cuanto existía en las creaciones de la estatuaria y llenó con u serna belleza los horizontes del arte.
La gloria, como la belleza suprema, es inmortal.
Así, cuando pasa la Historia, despertando las sombras heroicas y exhumando las ilustres figuras, ellas, al ponerse de pie, hacen palidecer los héroes apócrifos y llenan de sagrado estupor y sublime gratitud las generaciones que las ven salir de la penumbra.

Ya sus verdugos son fantasmas; la pálida envidia no les roe los talones, la calumnia no las mancha; ya son grandes.
Así surge Morazán.
Su centenario fue gran fiesta del liberalismo americano.
El partido liberal tiene el deber de hacer aureola sobre la frente de los grandes hombres. Bastante trabaja la calumnia conservadora, para que la indolencial liberal la ayude en su tarea de desfigurar o sumir en el olvido a los heroicos fundadores del liberalismo.
La mayor señal de la virilidad de un partido es la admiración hacia sus grandes hombres.
En los pueblos esta indiferencia es señal de decadencia.
Los conservadores y sacerdotes de Centro América se opusieron al centenario de Morazán y arrojaron en hondas tumultosas la calumnia para obscurecer su nombre. ¡ Estéril trabajo de odio ¡ Podrían hasta lograr que no se le alzaran estatuas podrían hasta eclipsarlo o proscribirlo de la mente de las turbas ignorantes; más. ¿cómo lo arrancarían de las páginas de la Historia ? El pueblo al abrir el sagrado libro, tropezaría siempre con aquel nombre que llena de uno a otro extremo sus páginas brillantes.
Hay glorias que no se eclipsan, y hay que sufrir su tremendo resplandor.
El sol es el encanto de las águilas y el martirio de los búhos.
Así pasa con el resplandor de ciertos hombres en la Historia: Morazán es uno de ellos.

sábado, 23 de octubre de 2010

Vargas Vila, adelantado del anti imperialismo en Colombia


www.pacocol.org/index.php?option=com_content&task=view&id=6773

Por: Libardo Muñoz

El escritor colombiano José María Vargas Vila nació en Bogotá en 1860 y murió en Barcelona, en 1933, cuando le faltaba un mes para cumplir 73 años.

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Desarrolló Vargas Vila una obra de claro sentido anti imperialista y condenatoria de las primeras satrapías que aparecieron en estas tierras.

Vargas Vila, apodado "El Divino", sufrió el exilio por su posición anti clerical, su ateísmo declarado y su postura anti yanqui, que se ve con más énfasis en "Ante Los Bárbaros".

Las élites conservadoras de Colombia junto con la iglesia católica intentaron ridiculizar y condenar al ostracismo la obra de Vargas Vila. En una época se prohibió su lectura señalándola de "pecaminosa", pero no pudieron contener la denuncia contra los atropellos de la plutocracia interna, respaldada por el capital imperial.

En este aniversario de su nacimiento, bueno es recordar así sea en forma breve, el carácter adelantado de este escritor, que en 1900 decía:

..."ellos han invadido a México, aprisionado a Cuba, a Haití, a Santo Domingo, conquistado a Puerto Rico y despedazado a Colombia y cometido el robo audaz de Panamá...

..."el águila azteca tiene ya una ala rota y aprisionada en el pico del águila sajona.
"las turbas hambreadas y esqueléticas que en diaria y dolorosa emigración dejan cada día las costas de Puerto Rico, anuncian al mundo cómo la raza invasora y rapaz, persigue, aniquila y destruye la pobre raza vencida, que se les entregó allí como un rebaño; ..."¡ pobres pueblos vendidos, no vencidos !

Vargas Vila deja en esa misma obra una salida de gran vigencia: "Prever o desaparecer; he ahí el dilema; y ¿cuál es la palabra de la previsión? Unión, unión de esos pueblos, todos bajo el estandarte glorioso de la raza; "Unión estrecha y fraternal de los pueblos todos de América Latina, hasta hoy ferozmente encelados y dispersos".

("Ante Los Bárbaros", 1900. Publicada en Roma, cuando aún no se habían cometido la agresión yanqui a Nicaragua, Haití, México y Santo Domingo. La edición sólo vino a cerrarse después de la Primera Guerra Mundial).

Sufrió Vargas Vila el exilio junto con otros colombianos como el bolivarense Diógenes Arrieta, con quien en Venezuela, fundó periódicos y otras revistas desde combatió a Rafael Núñez, de quien diría: "todo en él tuvo la densa oscuridad del abismo".
El pueblo raso siempre tuvo simpatía con Vargas Vila, Barranquilla fue una ciudad querida por el escritor donde en una ocasión una multitud de admiradores rodeó el hotel donde se alojó, de tal manera que se creó un problema de orden público.

José María Vila conoció en vida el éxito de sus libros, recorrió el mundo, dictó conferencias en las grandes universidades de su época, fue admirador de José Martí y de Simón Bolívar, dejó 108 libros y ganó buen dinero con sus obras que aún hoy se leen con avidez desde México hasta Argentina.

lunes, 19 de julio de 2010

PINCELADAS DEL PENSAMIENTO POLITICO DE JOSE MARIA VARGAS VILA, A 150 AÑOS DE SU NATALICIO



PENSAMIENTO ANTIIMPERIALISTA

"Washington apunala a bolivar por la espalda y roba sus tesoros: el yanqui ha explotado la guerra europea, como si fuera una mina... ha engordado con la sangre que fecunda la tierra; marchamos a reculones ante ella, por un llano sin senderos, ante un horizonte iluminado de relampagos: el movimiento de devastacion avanza; o armarse ante el o sucumbir ante el, he ahi el dilema"

"existen escritores superiores a mi; pero ninguno de ellos me aventaja en mi odio al yanqui"; "en lo vidente que fui cuando hace años, muchos años, indique a todos los paises del continente el peligro del imperialismo norteamericano".
en otro de los apartes del libro, vargas vila reafirma:
el yanqui nos acecha;
el yanqui nos mutila;
es necesario unirnos contra el yanqui; es necesario que de mexico al cabo de hornos, no haya sino un solo cerebro para combatirlo, un solo brazo, para resistirlo un solo corazon para odiarlo;
el odio al yanqui, debe ser nuestra divisa, pues que ese odio es nuestro deber, un deber imperativo;
renunciar a el , es renunciar a la vida;
el yanqui, voila I^ennemi;
tal debe ser nuestro grito de combate;
el, debe conmover nuestras ciudades y nuestras selvas, sonar en las naves de nuestros templos,y en los sepulcros silenciosos de nuestros abuelos;
sobre las cunas y las tumbas , debe sonar ese grito;
que los muertos, y que los vivos, se alcen con el en los labios, para combatirlo.."
ante los barbaros

" no olvideis que el esclavo que se duerme sobre sus cadenas no es libre nunca, la esclavitud es una afrenta que no es permitido olvidar si pesan maldiciones sobre los tiranos, tambien pesan sobre los pueblos serviles que los toleran, sobre los que la arrebatan y sobre los que la dejan arrebatar, pesa el sangriento anatema del poeta hablando de la libertad," maldito aquel que hipocrita te adore, maldito aquel que estupido te pierda"
preteritas

Y por eso, cuando os hablamos de derechos, somos revolucionarios, ateos, disociadores; cuando os hablamos del Cristo, somos impios; cuando os hablamos del pueblo, somos nihilistas; cuando os hablamos de la instruccion publica, somos agitadores; cuando os hablamos del sufragio popular, somos facciosos, y finalmente, cuando os hablamos de la libertad, siempre somos criminales. esa ha sido vuestra eterna lucha! siempre habeis tenido, para cada libertad una cadena, para cada palabra una mordaza, para cada apostol un patibulo..."
preteritas


VIGENCIA DE SU PENSAMIENTO SOLIDARIO CON CUBA
"C U B A

Es como el vaso roto que arroja el profetaen el camino de los pueblos de America

es el hierro clavado en las entrañas;

sus llagas son nuestras llagas,

sus dolores son nuestros dolores

y su hundimiento marcara el principio de nuestra desaparicion

Cuba, no puede acabar de renacer o de morir,

sin que nosotros todos, no sintamos

vivir de su vida o morir de su muerte;

no puede ser estraña a pueblo hermano

los funerales de una nacionalidad desaparecidaen medio de los festines de la fuerza

¡ oh polonia del tropico !

¡ oh Marti !

¡ inanidad de un sueño generoso"
ante los barbaros


"LOS TREINTA VOLUMENES DE OBRAS DE VARGAS VILA SON MAS QUE UN MONUMENTO LITERARIO; SON UNA COLUMNA DE FUEGO PERMANENTE EN MARCHA A LA CABEZA DE LOS PUEBLOS OPRIMIDOS"

Vargas vila, su vida y su obra"
RAMON PALACIO VISO
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